lunes, 26 de septiembre de 2011

Razones para no comer bollería.

Es difícil encontrar a gente a quién no le gusten este tipo de productos. Quien más quien menos, todos los hemos comido alguna vez. De hecho, en la última encuesta sobre ingesta dietética, el consumo de bollería (bollería, pasteles y galletas) aparece por delante de otros alimentos más saludables como los huevos, las legumbres, el arroz o los pescados azules. Como dice el dicho, una vez al año no hace daño, pero ¿qué ocurre si consumimos estos alimentos de forma habitual? Espero que esta lista de razones sirva para modificar los hábitos de aquellos que recurren a estos productos frecuentemente.

1.- Son alimentos de una gran densidad energética. 100 gramos de alimentos de este tipo nos aportan una media de 450 Kcal. Esto equivale  a ingerir 130 gramos de pasta o 200 gramos de pan o 500 gramos de leche o 510 gramos de merluza o 630 gramos de patatas o 1600 gramos de judía o 2800 gramos de lechuga... 

2.- A la vez que son alimentos muy calóricos, no nos producen sensación de saciedad. Esto se debe a que no nos aportan prácticamente fibra y tienen un porcentaje elevado de azúcares simples que son absorbidos muy rápidamente. Esta peligrosa suma (alta densidad nutricional + baja sensación de saciedad) son elementos que aumentan el riesgo de sufrir obesidad.

3.- Nos aportan una gran cantidad de grasas, además, del tipo menos saludables. Son productos ricos en grasas hidrogenadas o trans, que se comportan en el cuerpo de manera similar a las grasas saturadas, grasas vegetales, las cuales son normalmente aceites de palma y de coco - los aceites más baratos y que permiten una mejor conservación- estos aceites son ricos en grasas saturadas, y grasas animales - manteca de cerdo, mantequilla...-.

4.- Tienen una gran cantidad de azúcares refinados - por lo que su contenido en vitaminas y minerales es pobre- y muchas veces se les añade azúcares simples - sacarosa, miel, glucosa, azúcar invertido...- . Los azúcares simples provocan en nuestro cuerpo picos de azúcar y de insulina que a la larga pueden hacer que acabemos sufriendo algunas enfermedades como la diabetes.

5.- También nos aportan colesterol.  Un exceso de consumo del mismo también puede derivar en enfermedades como la hipercolesterolemia y/o arterioesclerosis. Además, las grasas saturadas y las grasas trans contribuyen a que haya una mayor formación de colesterol en el organismo agravando el problema y aumentando el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

6.- Son alimentos ricos en sodio. El exceso de sodio puede derivar en hipertensión.

7.- El contenido de proteínas es muy bajo. Así mismo, apenas nos aportan vitaminas ni minerales - a excepción del sodio-.

8.-  Su consumo aumenta la producción de radicales libres. En general, los productos de una gran densidad calórica generan una mayor producción de radicales libres, moléculas potencialmente cancerígenas. Para combatirlas es necesario la presencia de nutrientes antioxidantes , elementos que tampoco encontramos en estos alimentos.

9.- También su consumo afecta a la función cerebral. Los alimentos ricos en grasa alteran la química del cerebro y destruye conexiones entre neuronas. Esto afecta por descontado a nuestra capacidad cognitiva, pues sin estas conexiones es más difícil el aprendizaje y la memoria.

10.- La última razón pero no por ello menos importante, es que cuando consumimos bollería estamos dejando de consumir otros productos más beneficiosos para nuestra salud. Esta decisión puede poner en riesgo el llegar a los mínimos niveles recomendados de algunos nutrientes (sobretodo vitaminas y minerales) y esto desequilibra nuestra dieta y también nuestra salud.



9 comentarios:

  1. Jijiji, no le digas a Dani que a mí me encanta la bollería. Menos mal que compro poca, pues, si no, me la comería toda. No puedo evitarlo.

    Un saludo malagueño.

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  2. Con la buena pinta que tiene la foto que has puesto y las pocas ganas que me han quedado de probarlos, jejeje.
    Muchas gracias por la información, ahora no me faltan razones para intentar no comer pastelitos.
    Saludos

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  3. Interesante. Preguntas:

    1) ¿las galletas tipo maría entran dentro de esta categoría de bollería? ¿son negativas?
    2) ¿qué opinión tienes de la bollería hecha en casa tipo bizcocho, queque, etc?

    Gracias

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    Respuestas
    1. Sé que llego tarde, pero la bollería casera es igual de mala; sigue conteniendo azúcares, harinas refinadas y grasas saturadas, al igual que un aporte calórico elevadísimo. Prueba sustituir los huevos por semillas de lino i de chía activadas o medio plátana pisoteado, la leche por una vegetal para reducir el colesterol y las grasas, el azúcar por dátiles, pasas o Stevia y la harina por harina de avena (avena triturada).

      Las galletas María tienen azúcares, harinas refinadas y aceites hidrogenados.

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  4. Hola Gonzalo,

    Siento el retraso pero voy a aclarar tus dudas,

    1) Las galletas en general son alimentos muy ricos en azúcar y también en grasas. Yo siempre recomiendo las galletas para dar variedad a la alimentación general, en desayunos y tentempies entre horas. Pero no recurrir a estos productos como un alimento de consumo diario.

    2) La bollería hecha en casa no tiene los mismos ácidos grasos vegetales que la bollería industrial pero aún así son alimentos de una gran densidad calórica y hay que vigilar su consumo.

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  5. Escribe Roger José:
    Por casualidad me topé con este artículo. Debo decir que los dulces y la pastelería o bollería coma llaman, no ha sido en el transcurso de mis 61 años una tentacion. Como dijo alguien "una vez al año no hace daño" es cierto. De vez en cuando disfruto un pastelito, galleta o dulce. Prefiero esperar la hora de la comida en casa.
    Creo que tengo buena figura y represento 10 o 15 años menos de edad. Todo en exeso es malo.

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  6. Escribe Roger José:
    Por casualidad me topé con este artículo. Debo decir que los dulces y la pastelería o bollería coma llaman, no ha sido en el transcurso de mis 61 años una tentacion. Como dijo alguien "una vez al año no hace daño" es cierto. De vez en cuando disfruto un pastelito, galleta o dulce. Prefiero esperar la hora de la comida en casa.
    Creo que tengo buena figura y represento 10 o 15 años menos de edad. Todo en exeso es malo.

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